domingo, 3 de enero de 2010

Miedo y asco en Barajas


Y en cualquier aeropuerto de este mundo.
Corren unos tiempos en que a la gente le da igual ponerse en manos de quien sea con tal de ver asegurada su vida, su integridad física o su patrimonio.
Es un fenómeno que se ha repetido durante toda la historia: en el Imperio Romano, en el feudalismo... y ahora con la televisión, el miedo y el terrorismo.
Nos da igual nuestros derechos fundamentales, siempre que se presuma la amenaza de un mal mayor.

Amenazas que todos damos por hecho que existen. Pero poca gente se para a pensar en si existe Bin Laden realmente, en si un hombre desde una cueva de alguna ex república soviética que quiere destruir Occidente existe realmente...

Cuentos chinos que sirven como excusa para manipular a las masas.

La capacidad de una sociedad para repeler los ataques de terroristas, fanáticos y kamikazes no se mide por la cantidad de medidas de seguridad que se tomen contra ellos, sino por la ignorancia que a veces ciega a ésta para ver que el enemigo está en casa, manejando el rebaño a su antojo.


Salud y República. Jiménez.

martes, 8 de diciembre de 2009

¿Dónde estás, Navarro?


"Viva el Rey" cumplió un año el pasado 11 de setiembre. No abrimos el champán, ni siquiera nos acordamos en su momento.
Es un día en el que pasaron muchas cosas: la Diada en Cataluña, la caída de las Torres Gemelas, el derrocamiento de Salvador Allende (no perdonamos), y muchos recuerdos de las fiestas en Valladolid.

Y a eso me quiero referir hoy aquí: a todos esos grandes momentos que nos hacen olvidar los malos.

Tras la resaca y las espinas, volverán nuestros días de vinos y rosas, aun sabiendo las consecuencias. Volveremos a ser inocentes.

Nos reiremos del mundo, de la gente, y de nosotros mismos, porque perdimos la vergüenza: no sabemos cuándo, ni dónde, ni cómo.

Cantaremos nuestros himnos por calles intransitadas, borrachos, miccionando en los rincones de siempre.

Volveremos a nuestros bares de rock&roll, a sudar cerveza, a bebernos la noche, y a fumarnos las penas. Cualquier canción habla de nosotros, somos parte del artista y de la letra.

Señalaremos a ésta, a ésa, a aquélla y a su prima, si hace falta, para sacar pecho y decir: "Aquí estamos", "¿Vienes mucho por aquí?".


Y todo esto con la garantía de que, aunque pasen los años, cambie la gente, cambie la ciudad, se mueran tus sueños, se cumplan tus peores pesadillas, te arranquen tu mitad, te apuestes la otra, te abracen sin motivo, te besen aun con menos, o te arrodilles ante la jodida realidad...

... echarás la vista atrás y pensarás: "Joder, mereció la pena."

Salud, Jiménez.
(¿Dónde estás, Navarro?)

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Interenconomía y los profilácticos

El otro día vi por casualidad este vídeo en youtube (ya que últimamente sintonizo poco Intereconomía), en el que los informativos de la cadena defienden la decisión del Papa del no-uso del preservativo en África, con argumentos de parvulario.

Hay que joderse, estos fieras llegan a decir en dos minutos frases como:
-"La manicura no destaca entre los africanos" (aludiendo con un humor de verdadero subnormal al contenido de las instrucciones de la caja de condones)
-"El clima africano no es apto para la conservación del preservativo" (¿hará frío en Sudáfrica cuando en Sevilla o Jaén rozan los 45º? "Probes pishaaaas, ni echá un polvo noh deja el Vaticano joé")
-"El preservativo puede ser una trampa contra la propia enfermedad" (¿Mejor no usarlo, o mejor no follar? Aquí no se han aclarado...)
-"Los africanos no saben leer ni interpretar los dibujos" (Les ha faltado decir que los condones se les pueden joder si los llevan en la cartera... ¡que no hombre, que los africanos no tienen cartera, ni casa, ni coche para follar, ni nada!)
-"Las manos de un africano rural pueden ser no aptas para su utilización" (¿Manos aptas? No se si serán más aptas o no, pero lo que está claro es que son más aptos para follar que todos los que defendeis que hagan lo contrario, incluidos periodistas de Intereconomía; sí, el corresponsal del chiste de la manicura también).


Sois el puto perro del hortelano.

Salud y República. Jiménez.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Le vent nous portera

A veces una historia acaba sin el consentimiento de sus protagonistas. Ni siquiera la del autor, ese que creías ser tú.
La cosa está jodida: no te queda nada, tu plan de ser feliz se desvanece por completo. Te tienes que reinventar.
Mujeres, alcohol, marihuana, todo vale para vivir rápido, o para morirte esa misma noche.
En el fondo te da igual.

-¡Tú me querías!
-Eso era antes, la cosa ha cambiado.
-¿Qué ha cambiado? Yo soy el mismo. Joder, yo te quiero.

Craso error. No la quieres.
Es una falsa sensación: la felicidad que te proporciona estar con ella es únicamente la utilidad que puedes darle a tus instintos.
Sabes que quererla te hará sentir mejor, sentirte valorado por alguien, compartir felicidad, repartir el dolor y ser inmortal.
Pero todo tiene un precio: podeis ir en el mismo avión o estar alojados en el mismo hotel.
Lo realmente duro es comprar el billete de primera clase para ti o reservar una suite de lujo, cuando ella apenas se ha dejado cuatro duros en el viaje.

Suena materialista, pero a la hora de anular la reserva, el que realmente se jode, eres tú.

Te quieres más de lo que piensas, en el fondo.


Salud y amor. Jiménez.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Historia

Bonita la iniciativa comenzada por Markel hace ya bastante tiempo y en la que, desde aquí, aportaremos nuestro granito de arena:


Fue un oscuro día de Diciembre. Michael levantó la cabeza y no vio nada más que los espesos matorrales que rodeaban la casa. Estaba confuso. Quería recordar lo ocurrido, pero el fuerte dolor de cabeza le perseguía cada vez que lo intentaba, por eso decidió descansar un rato más (Markel)
La bocina de un camión que se oyó a lo lejos volvió a despertar a Michael. Abrió los ojos, todavía era de noche. El jóven muchacho se intentó levantar, pero al apoyar la pierna izquierda se cayó hacia atrás. Se quejó echándose la mano al tobillo, parecía que lo tenía roto. Se llevó la otra mano a la cara para tocarse el pomulo izquierdo y se dió cuenta de que estaba sangrando. Tenía la cara llena de golpes y magulladuras. Su gesto de dolor lo decía todo. La ropa que llevaba estába llena de barro y con roturas. Desorientado, decidió coger el móvil del bolsillo de su chaqueta. El movil tenía la pantalla rota y no pudó encenderlo.
Michael, desesperado, tiró el móvil y ayudado de un palo se levantó y echó a andar hacia dónde provenía el ruido del tráfico. Caminó un rato hasta que llegó a una carretera comarcal. No pasaban muchos coches. Michael decidió ponerse a hacer auto-stop. En una hora no paró nadie, los coches y camiones pasaban de largo y alguno que otro le pitaba para que se apartase. A Michael cada vez le dolía más la cabeza y cuando estaba a punto de derrumbarse un coche paró. El chico se acercó cojeando hacia el que parecía ser un Audi, caro y de color negro con las ventanas tintadas. Intentó abrir la puerta del copiloto, pero estaba cerrada. Entonces la ventanilla empezó a bajarse (Basque in the moon).
Tras ella se escondía un hombre ataviado con un uniforme y una gorra. Se trataba de un chofer. Con el semblante serio le preguntó a a Michael si podía hacer algo por él. Michael le pidió por favor que le llevara a un hospital para que le hicieran un reconocimiento exhaustivo y así poder hacer balance de los daños físicos que había sufrido durante la noche. El chofer accedió y le abrió las puertas del flamante Audi. Salió picando rueda en dirección al hospital mientras Michael intentaba recordar lo que sucedió anoche y aguantar el tremendo dolor que tenía en el cuerpo pero sobre todo en la cabeza. Pero sus esfuerzos no tuvieron recompensa y el dolor persistía y su cabeza seguía vacía, sin poder recordar un sólo detalle. Por suerte,ya faltaba poco para llegar al hospital.(alvar)
Agonizaba, quería recordarlo todo, pero no lo conseguía y eso le desesperaba. Se oyó un ruido dentro del coche y de repente, los seguros de las puertas descendieron, quedando Michael encerrado. Entre lágrimas, Michael observó como el conductor desviaba el camino correcto hacia el hospital, y sin darse cuenta, la luz se apagó...
La luz se volvió a encender y hace frío... Abrió un ojo y vió que tenía una enorme lámpara enfocandole. Estaba desnudo, atado a una especio de silla con grilletes. Demasiada claridad... Entonces se abrió una puerta y de ella salió una persona, que se acercó a Michael y le dijo...(Navarro)
- Bueno señor Jonhs, nos volvemos a encontrar. Como puedes ver creo que nos lo vamos a pasar bien, bueno yo por lo menos -dijo mientras esbozaba una malévola sonrisa.
Lo recordaba, era aquel hombre que le saludó al salir de casa aquella noche. Entonces no llevaba en la mano los electrodos que sostenía ni Michael tenía un barreño de agua en los pies.
- ¿Que quieres? Yo no tengo nada, te juro que no tengo nada! -gritaba Michael intentando liberarse de aquellos grilletes.
- Lo sabes bien, cuentamé donde dejaste aquella caja donde estaba escrito wash
.... (Josu, hasate)
- ¿Wash? Joder, ¿te has quedado sin detergente?, -dijo Michael con sarcasmo, notándose un gesto de arrepentimiento en su cara milésimas de segundo después.
- No hagas bromas con la limpieza Michael, porque estás de mierda hasta el cuello. Y tus pies van a ser lo primero en quedar limpito.
- Venga en serio, no me jodas, no sé quién eres, ni qué coño hay en esa caja, ni sé qué pasó ayer...
- Esa caja era un paquete que recibiste en tu casa, procedente de Washington, mediante una empresa privada de transportes, BHL, que colabora en ciertos negocios con nosotros.
Ayer era la entrega, te retrasaste. Me crucé contigo nada más salir tú de casa, esperando que cumplieras tu parte. Al ver que las horas trasncurrían decidí enviar a alguno de mis chicos a darte un susto. Nos pediste seis horas para encontrar la caja porque "la habías perdido". Por eso ahora estás aquí.
Todo esto me suena a que estás jugando con nosotros, ¡y con Johns no juega ni Dios!, - concluyó el secuestrador.
(Jiménez) Dari: eres el siguiente...

lunes, 7 de septiembre de 2009

La Gripe A

Con dos palabras os voy a decir lo que opino acerca de esta enfermedad: INTERESES CREADOS. Poca gente se ha dado cuenta, quizás muchos hayan sido silenciados por las grandes empresas del medicamento... pero esto huele a timo que apesta. Se trata de unos sinvergüenzas intentando ganar dinero a base de algo de lo que nadie se salva, el miedo. Y el que juega con los miedos de la gente se merece lo peor.
Todo el mundo se acuerda de aquella enfermedad... la gripe aviar, anteriormente porcina, de la cual se describieron casos en humanos, pues bien, por aquellos entonces los grandes jefazos de las farmaceuticas se frotaban las manos y se pusieron manos a la obra, haciendo millones de vacunas frente a la "mutación" humana del virus de esa gripe. Pero resultó, que de un día para otro, se acabó con dicha enfermedad y claro, no iban a tirar todo lo que habian creado, y se les ocurrió la brillante idea de "crear" una "mutación" del antiguo virus mutado naturalmente, que fuera mucho mas contagioso en humanos y que se tratase con los mismos antivirales que ellos habian creado antes...
Que cada uno crea lo que quiero, pero esto está más claro que el agua...

jueves, 20 de agosto de 2009

La incultura del automóvil de nuestro país

Estos días mi ciudad está vacía. Se respira, pese al calor sofocante del verano. Y todo porque no hay ni un puto coche.
Hoy, después de un período de inactividad, vengo a hablaros de nuestra absurda cultura del coche. Ahora, todo hijo quiere que su papi le compre un coche para fardar con los colegas. Y lo más probable, es que ni el hijo ni el padre necesiten el coche en la mayoría de los casos, porque pueden tener una línea de metro o bus que les lleve, o porque su curro esté a 500 metros y pueden ir andando... pero no. Está mejor tener una identidad, una careta llamada BMW, Audi, Ibiza o Laguna para demostrarle al mundo lo que de verdad importa: tener, tener y tener.
El coche es uno de los más devastadores símbolos del materialismo del siglo XXI, algunos hasta lo tunean con colores horribles, con piezas infames y con música vomitiva.

Yo digo que el coche es la vida de muchos... y su vida es una mierda, está más vacía que sus cabezas.

Salud, República y Amor. Jiménez